Existe seguridad alimentaria cuando todas las personas tienen, en todo momento, acceso físico y económico a suficientes alimentos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias en cuanto a los alimentos, a fin de llevar una vida activa y sana”.

Sin el derecho a la alimentación no puede asegurarse ni la vida, ni la dignidad humana, ni el disfrute de otros derechos humanos

Tanto la seguridad como la soberanía alimentaria enfatizan la necesidad de aumentar la producción y la productividad de alimentos para enfrentar la demanda futura

Alrededor de 795​ millones de personas en el mundo no tienen suficientes alimentos para llevar una vida saludable y activa. Eso es casi uno de cada nueve personas en la tierra.

La gran mayoría de personas que padecen hambre en el mundo viven en países en desarrollo, donde el 12.9% de la población presenta desnutrición.

África subsahariana es la región con mayor prevalencia con hambre. Una persona de cada cuatro presenta desnutrición. 

  • La nutrición deficiente es la causa de casi la mitad (45%) de las muertes en niños menores de cinco – 3,1 millones de niños cada año. 
  • Uno de cada seis niños – aproximadamente 100 millones – en los países en desarrollo presentan peso inferior al normal.
  • Uno de cada cuatro de los niños en el mundo padece de retraso en el crecimiento. En los países en desarrollo la proporción puede elevarse a uno de cada tres.
  • 66 millones de niños en edad escolar primaria asisten a clases con hambreen los países en desarrollo. Sólo en África hay 23 millones.
  • El PMA estima que se necesitan alrededor de US$3,2 mil millonespor año para llegar a todos los 66 millones de niños con hambre en edad escolar.

Si las mujeres agricultoras tuvieran el mismo acceso que los hombres a los recursos, el número de personas con hambre del mundo podría reducirse hasta en 150 millones.

Según las últimas estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) del 2016, hay 795 millones de personas que padecen de hambre en el mundo y un 98% de estas viven en países en vías de desarrollo.

Un 75% de las personas que pasan hambre viven en zonas rurales, especialmente en Asia y África. Estas poblaciones no tienen otra fuente de ingreso u opciones de empleo así que dependen de la agricultura para subsistir. Como resultado, muchos emigran a ciudades en busca de empleo, incrementando los barrios marginales en los países en desarrollo.

La FAO calcula que aproximadamente la mitad de las personas que sufren de hambre en el mundo son de comunidades de pequeños agricultores, quienes viven de lo que logran obtener de las tierras marginales, propensas a ser afectadas por desastres naturales como sequías o inundaciones. Otro 20% está conformado por familias de agricultores sin tierras y alrededor de un 10% vive en comunidades que dependen de la pesca, la ganadería o recursos del bosque como medios de subsistencia.

A pesar de que las mujeres son las principales productoras de alimentos en el mundo, debido a las tradiciones culturales y estructuras sociales, las mujeres se ven más afectadas por el hambre y la pobreza.
FNT. – DOC.FAO// DOC A+D